I am Lino
16 de febrero de 2026

Checklist de "¿esta idea merece un artículo técnico?"

Publicado el 16 de febrero de 2026  •  8 minutos  • 1659 palabras
Table of contents

La mayoría de los buenos artículos técnicos nacen de lo mismo: alguien se ha hecho daño con un problema real y ha decidido que, ya que ha sangrado, al menos que otros no tropiecen en el mismo sitio. Luego está el otro tipo de artículo: el que sale después de ver el enésimo post en LinkedIn diciendo que “X va a revolucionar el desarrollo de software” y pensar “esto huele a humo, pero déjame mirarlo por si acaso”.

Este texto va de eso: de cómo decidir si una idea merece un artículo (y tu tiempo) o si es mejor dejarla pasar, cerrar la pestaña y seguir con tu café. Y, de rebote, sirve también como checklist para evaluar si una “nueva” tecnología o patrón vale la pena, más allá del marketing.


¿Problema real o juguete brillante?

La primera pregunta es casi existencial:

“¿Esto resuelve un problema que yo o mi audiencia ya sufrimos… o solo es una cosa brillante que me apetece trastear?”

Si no puedes explicar el dolor sin mencionar el nombre del framework o patrón, mala señal. “Necesitamos Kafka” no es un problema; “nuestro sistema se ahoga porque hemos metido toda la comunicación asíncrona en una sola cola casera sin orden ni garantías” sí lo es.

Piensa en cosas muy concretas:

Si la respuesta sincera es “nadie tiene este problema todavía, pero he visto cuatro charlas de conferencia muy chulas/convincentes/espectaculares”… probablemente estás delante de un precioso shiny object, no de un tema de artículo serio.

Regla rápida: si no puedes describir el problema de forma sencilla, sin buzzwords ni nombres propios, el problema eres tú, no el framework.

¿Arregla algo … mejor que lo que ya tenías?

Supongamos que hay un problema de verdad. Siguiente filtro:

“¿La nueva idea mejora claramente algo que ya existe, o solo lo rehace con otro logo?”

Antes de lanzarte a escribir 1500 palabras sobre eso tan maravilloso, pregúntate:

Sospecha de todo lo que solo se puede vender con palabras tipo “revoluciona”, “transforma”, “disruptivo”, pero que nadie consigue ilustrar con un ejemplo de “antes/después” reconocible. Es el mismo patrón que se ve con mucho AI‑washing : promesas espectaculares, casos de uso concretos … cero.

Si la ventaja real no se ve clara en un escenario realista -un e‑commerce, un SaaS, un sistema interno-, aún no hay materia para un artículo técnico; hay materia para un meme.

¿Moda pasajera o tendencia que está para quedarse?

No se trata de ir de cínico profesional, que también, sino de distinguir entre la moda de este trimestre y algo que, como mínimo, va a seguir aquí dentro de 3 o 5 años .

Estas son algunas pistas de que algo es, probablemente, una moda:

En cambio, una tendencia sólida suele traer otras señales:

Te propongo un par de de ejemplos:

Si no sabes en qué lado cae tu tema, igual el artículo que toca escribir todavía no es “X explicado”, sino “qué me ha hecho desconfiar (o ilusionarme) con X”.

¿Hay chicha… sin convertirlo en tesis doctoral?

Un buen artículo técnico no es una chuleta de comandos ni un paper académico de 40 páginas. Necesita un equilibrio:

Si lo único que consigues sacar del tema es una lista de bullet points de marketing o un resumen destilado de la documentación oficial, todavía no tienes tu artículo: tienes apuntes.

Un test sencillo: en tu primer borrador, ¿eres capaz de escribir un párrafo sin trampa de “cuándo NO usar esto”? Si no, aún te falta comprensión. Y eso no es malo, solo significa que es pronto para recomendarlo a otros.

¿Puedes contar al menos una historia decente?

Los artículos que más se comparten no suelen titularse “El patrón X explicado”, sino cosas como “Cómo paramos de romper producción cada viernes usando X ” o “Qué aprendimos reescribiendo este módulo con Y ”.

Historias simples pero potentes:

Pregúntate:

Si todo lo que tienes son definiciones y diagramas genéricos, es posible que todavía te falte roce con el problema. En ese caso, el mejor siguiente paso no es publicar, es probar: un prototipo, una prueba controlada, un experimento del que ya saldrá un artículo con más criterio.

¿Estás aportando algo… o solo cambiando la plantilla?

A menos vayas a inventar un área nueva de la informática, no vas a ser la primera persona en escribir sobre casi nada. Eso está bien: tu valor no es ser el primero, es ser útil.

Hay cosas que sí suman:

Si al releer tu borrador piensas “bueno, esto se podría sustituir por un enlace a la página oficial y el lector perdería poco”, probablemente te falta ángulo propio. Mejor esperar a tenerlo que publicar lo mismo pero con otro tema de WordPress.

¿Le será útil a tu yo del futuro?

Este último criterio es egoísta, y la mayor parte de las veces es mi principal criterio, precisamente por eso creo que es buenísimo:

“¿Este artículo me servirá a MÍ como referencia dentro de un año?”

Si la respuesta es sí, casi seguro le servirá también a alguien más:

Este filtro es especialmente útil para:

Si ni siquiera tú crees que dentro de un año volverás a ese enlace, igual lo que estás escribiendo es para un algoritmo, no para personas.

Checklist rápido (la versión que puedes pegar en un README)

Antes de decidir “voy a escribir un artículo técnico sobre …”, lánzale estas preguntas:

  1. ¿Qué problema real resuelve y a quién le duele?
  2. ¿Mejora de verdad algo existente o es el mismo perro con otro collar?
  3. ¿Tiene pinta de tendencia sólida o solo de moda de slide?
  4. ¿Puedo explicar también cuándo NO usarlo?
  5. ¿Tengo al menos un ejemplo concreto, realista?
  6. ¿Aporto algo distinto a lo que ya dicen docs y blogs genéricos?
  7. ¿Yo mismo lo volvería a consultar dentro de un año?

Si la mayoría son “sí”, probablemente tienes material para un buen artículo (y para tomar una decisión técnica con cabeza). Si abundan los “mmm … no mucho”, igual lo único que tienes son ganas de jugar con un juguete nuevo. Y eso es maravilloso: juega, cacharrea, aprende… pero no hace falta convertir cada juguete en un manifiesto en Medium o LinkedIn.

La idea es sencilla: escribir menos sobre modas, y más sobre decisiones.

Tus lectores -y tu futuro yo- te lo van a agradecer.


Fuentes y referencias

Sígueme

Escribo y opino sobre tecnología, desarrollo de software y lo que se me pase por la cabeza.